top of page

¿ Reducir o reafirmar? No siempre es lo que parece


Muchas veces sentimos que nuestro abdomen, glúteos o caderas necesitan “reducirse”, pero… ¿y si antes de reducir, tu cuerpo necesitara otro tipo de trabajo previo?


Aquí es donde entra lo más importante: identificar tu caso.


Porque no todos los cuerpos necesitan lo mismo, aunque el espejo diga lo contrario.


Aquí podrás identifica tu caso:


  1. Te notas hinchada, dura, pesada.

Hay días que amaneces “bien” y otros en los que el abdomen parece otro.


Qué pasa realmente:

Caso Inflamación (no es grasa).No es volumen real, es inflamación, retención de líquidos o tensión interna.


Qué necesita tu cuerpo:

Antes de reducir, necesita desinflamar, drenar y liberar tejidos.


Reducir sin esto solo empeora la sensación.


  1. No hay tanto volumen, pero ves zonas “caídas”, blandas o sin forma.


Qué pasa realmente:

Caso Flacidez (el problema no es el tamaño). Hay pérdida de tono y soporte muscular, no exceso de grasa.


Qué necesita tu cuerpo:

Un trabajo de reafirmación, activación y estimulación profunda.

Reducir aquí no aporta resultados visibles.


  1. ¿Ninguno de los dos anteriores es tu caso? Probablemente hay acumulación de grasa localizada…

pero llevas tiempo intentando reducir sin cambios reales.


Qué pasa realmente:

Caso Volumen Real (pero mal abordado)El tejido está bloqueado, rígido o mal irrigado.


Qué necesita tu cuerpo:

Preparación del tejido + tratamiento específico.

Reducir sin preparar es como empujar una pared.

La clave no es hacer más, sino hacer lo correcto



Cada cuerpo cuenta una historia distinta.

Por eso, antes de reafirmar o reducir, hay que identificar tu caso.


En Legado trabajamos desde la evaluación real de tu cuerpo para aplicar el tratamiento que sí necesitas.


¿Te identificaste con alguno de estos casos o no lo tienes claro todavía?


Agenda tu valoración y veamos juntas tu situación, nos encantará hablar contigo.




Comentarios


bottom of page